Todos contra el 2×1!!

A veces damos por sobrentendidas algunas posiciones y entonces no les brindamos el espacio necesario. Me pasa con el tema Derechos Humanos: doy por sobrentendido que quienes me leen coinciden en un 100 por ciento respecto a que los represores deben estar en la cárcel hasta el último de sus días. Pero lo que sucedió esta semana con el 2×1 nos exige volver sobre el tema, básicamente por las implicancias gravísimas que esto tendrá para nuestra democracia. Fundamentalmente, el punto es que la derecha reaccionaria, lejos de achicarse, sigue vigente como siempre, agazapada y lista para accionar cuando las condiciones políticas así se lo sugieran. Hablar del 2×1 es ni más ni menos que referirse a la grieta verdadera, es pararse frente al abismo que separa al campo del pueblo del de la reacción. Si será espeluznante el impacto de esta decisión que hasta el mismísimo Marcos Peña, Jefe de Gabinete, ha salido a manifestar que el gobierno no está de acuerdo con este fallo. No cabe duda que el gobierno ha caído en una nueva trampa que él mismo se generó.

El macrismo ya leyó que se vienen días de nuevas movilizaciones cuya masividad puede llegar a ser fabulosa pero también que este tipo de medidas que impactan tan profundamente en la sociedad puede traducirse como aumento del rechazo al gobierno y por eso salen a despegarse de una decisión que es imposible interpretar si no como parte de una estrategia de restauración del poder militar, al que ya le empezaron a comprar pertrechos. El malestar social y político generado por el 2×1 se revierte con una de estas dos medidas: la primera es otra acordada de la Corte modificando esta disposición y la otra un accionar parlamentario muy fuerte que consiste en iniciarle juicio político a los tres jueces que votaron esta barbaridad.

Para esto, la presión social tiene que ser inedita.

Todo esto puede ofrendar resultados reparadores, pero ahora más que nunca será la movilización de la sociedad la que le señale a la corte que hay temas troncales, como la cárcel para los genocidas, que ni siquiera deben ser debatidos. Creo que estamos en condiciones de lograr incidir en la Corte y que se modifique esta aberración votada días atrás. Sólo se requiere priorizar lo principal, que es tirar abajo la resolución, porque si empezamos a meter las internas en este caso, quien gana es el bloque de la reacción, que sigue esperando la oportunidad histórica para restaurar sus brillos manchados de sangre. La foto que ilustra este post es del querido club Defensores de Belgrano que desde su lugar nos da un ejemplo a seguir.

Si logramos meter el eje en cada actividad cotidiana no tengo dudas de que revertiremos este fallo ominoso.

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  1. No creo que haya mucha gente a la que le importe el tema. El fallo de la Corte no debe verse como un rayo en un cielo azul, ya había señales de que algo se venía (La Nación, Iglesia, gobierno).

    A pesar de que se hagan los boludos, el electorado más sinceramente macrista ve esto con buenos ojos y siguen con su estrategia de ensanchar la grieta para las elecciones. ¿De qué otra cosa estaríamos hablando, si no? ¿De la economía?

  2. No cave duda, genosidas… poca edición en este texto. Y no me corran con que lo que importa es el fondo de la cuestión porque en eso estamos todos de acuerdo, pero una cosa no quita la otra

  3. No hay de qué, Gerardo. Y ahora discutamos el fondo, que viene dando vueltas por varios posteos: quién es quién en esta historia entre los que queremos construir una alternativa que pueda ganarle al Pro en 2019. De este lado, tenemos claro que las de Vidal, Peña y Garavano son lágrimas de cocodrilo, pero… ¿cómo se explica lo de los Abal Medina, Pichetto y otros tantos que aprobaron los pliegos de jueces enviados por la ventana? Si hubo ingenuidad, ¿no se empieza por reconocer el error y se sigue por acordar ciertos postulados básicos para evitar que, una y otra vez, sean los de adentro quienes terminen inclinando la balanza para el otro lado?

    1. No hubo ingenuidad. Lo que tenés que preguntarte es qué pasó para que el conjunto del bloque de senadores que bancó a Cristina y Néstor 12 años, a meses de la derrota estén haciendo lo que hacen ¿Son todos unos vendidos o hay problemas de comunicación y de diferencias políticas con la ex presidenta? ¿Por qué la ex presidenta no tiene ningún tipo de vínculo con los gobernadores, salvo Rodríguez Saa (que ahora, para algunos, pareciera Camilo Cienfuegos)? En suma: se trata de ver el problema y su contexto y no reducirlo a una serie de preconceptos que sólo buscan reafirmar las posturas propias (en este caso la tuyas)? Saludos

  4. ¿Cuáles son mis preconceptos? No veo ninguno en mi comentario. Lo de la ingenuidad, me preocupé por dejarlo entre signos de interrogación porque era justamente eso, una pregunta. Tampoco los llamé vendidos o traidores, porque incluso si lo fueran, eso trasladaría el problema al pasado: ya no cómo construimos con ellos ahora, sino por qué lo hicimos con ellos durante 12 años. Justamente, no reafirmé una postura sino que me (nos) planteé una pregunta de difícil respuesta: ¿por qué tipos que bancaron el proyecto y que hoy van a estar o querrían estar en la plaza, habilitaron un fallo como el del 2×1 y cómo se sigue desde ahí? Porque nos guste o no, eso hicieron votando a favor de los pliegos de dos candidatos con pergaminos peligrosos en lesa humanidad, y a los que además había que voltear sin dudar, aunque más no sea para marcarle la cancha a Macri ante el intento de colarlos por decreto. Ese problema, lo que avalaron, es lo que hay que enfrentar antes de analizar si tienen buena comunicación con CFK. Porque no concibo que hayan votado como lo hicieron porque no tienen onda con la ex. Y de cómo se salga de esa cuestión depende la construccion posterior, ¿no te parece?

    1. La pregunta la hacés vos y muy bien “¿por qué tipos que bancaron el proyecto y que hoy van a estar o querrían estar en la plaza, habilitaron un fallo como el del 2×1 y cómo se sigue desde ahí?” En la respuesta está la salida. Mi punto de vista es que no hay un bando (cristinismo) que hizo todo bien y otro (el peronismo) que hizo todo mal. Yo parto de esa base y es desde ahí donde me permito analizar errores y aciertos del conjunto y ver hoy por dónde se empieza a reconstruir. Es un largo camino, pero así lo veo. No busco traidores, sino errores. No busco volver sino mejorarnos entendiendo que hay que mirar adelante y que los hombres y mujeres con los que contamos son los mismos que tenemos.

  5. Está bueno encontrar las coincidencias, porque se supone que ese es el objetivo de cualquier discusión. Acá no hay infalibles y los que estén no van a ser otros que los que estuvieron. Por eso agrego que, si la salida está en la respuesta, quienes más tienen que explicar, en este caso, son quienes votaron lo que votaron, porque esos votos van en dirección contraria a lo que sostuvieron durante mucho tiempo. Como en la vida cotidiana, un error se endereza explicando y cambiando de dirección, si hace falta de manera repetida y sostenida. La misma autocrítica que se reclama del cristinismo, seguro. Pero que ni el enojo ni los reproches que haya confundan el rumbo, que creo que eso les ha pasado a muchos en este primer tercio macrista. Porque una cosa es entender que hay que bancar el día a día (el argumento del Evita de que el hambre no puede esperar), y otra muy distinta es votar “gobernabilidad e institucionalidad”. Lo que se ganó aprobando a estos dos personajes, si es que se ganó algo, es ínfimo comparado con el daño. En fin, a seguir buscando cómo y dónde reencontrarse. Un abrazo y siempre es bueno el debate.

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