Primeras impresiones sobre la derrota

El miércoles 26 de octubre del 2011, a tres días de la victoria arrasadora, escribí el post “Ser inteligentes en la victoria” donde anticipaba qué podía suceder si se realizaba una lectura equivocada de los resultados. Te propongo que lo releas y luego sigas con este texto.

http://tirandoalmedio.blogspot.com.ar/2011/10/ser-inteligentes-en-la-victoria.html

No voy a decir muchas cosas que no haya dicho en los posteos posteriores al 25 de octubre, por ejemplo, acá. Esta derrota es, antes que nada, la consecuencia de una multiplicidad de factores, externos e internos, sucintamente anotaré los últimos.

El triunfo del 2011 se debió en gran parte a la buena situación económica, a la ausencia de una alternativa opositora consistente, a esa recomposición fenomenal que se dio luego de la derrota de 2009 y, fundamentalmente, al impacto de la muerte de Néstor Kirchner. La lectura de esa victoria fue muy defectuosa y a partir de ahí el 54 % fue como una suma de dinero importantísima depositada en el cajero que se fue gastando con los días, los meses y los años sin prisa pero sin pausa, hasta que se acabó: consumo de poder le dicen. Da bronca perder así, pero como en todo en la vida, se pierde como se puede, no como se debe.

La ausencia de Néstor dejó a Cristina con un vacío inmenso en lo referido a la construcción y acción política que no logró llenar. De un día para otro se encontró sin su compañero que, entre otras cosas, le solucionaba los asuntos de rosca política -algo que no pudo reemplazar- y con una cantidad de votos histórica, un combo muy difícil de manejar. A eso se suma la lectura errónea que se hizo de la victoria, empezando por suponer que todos esos votos contenían un compromiso K que, en realidad, sólo existió en análisis infectados de voluntarismo. Ni todos los que votaron al FPV en 2011 eran kirchneristas furibundos ni todos los que acaban de ungir presidente a Mauricio Macri son del PRO. Más que nunca debemos recurrir al lugar común de que el voto va y viene y el elector no se casa con nadie. El que hoy te votó mañana te pasa la factura sin miramientos.

El 54 % creó para adentro un estado de “Sí Cristina” que terminó siendo nefasto. A su sombra se creó un microclima que nos hizo creer que todo lo que sucedía ahí dentro también sucedía en la vida real del conjunto de los argentinos. Ese error nos fue aislando progresivamente hasta que ya en 2013 salimos a hacer campaña con una consigna que evidenciaba el encierro: “Elegir seguir haciendo” y en 2015 fue la propia ciudadanía la que el 25 de octubre nos lo facturó. En un ambiente ensimismado, estábamos convencidos que si llevábamos como candidato a un compañero que, independientemente de su valor y compromiso, para afuera tenía una imagen negativa altísima, igual ganaríamos la provincia pues repetíamos la verdad revelada de que las dos puntas de la boleta lo remolcaban, hasta que se abrieron las urnas y comprobamos con amarga sorpresa que los comportamientos electorales un día se modifican y se perdió nada menos que la PBA. Quedó expuesto que un candidato con imagen negativa elevada era una pieza fácil de atacar, como efectivamente sucedió con la operación La Morsa. En líneas generales no se resolvió la interna de la mejor manera y si bien en su momento entendí que la forma en que se actuó desde la conducción era la mejor, hoy, con el diario del lunes, veo que ahí también dimos señales negativas para afuera. Todo esto hay que volcarlo en términos de enseñanza.

La derrota en la PBA y el margen estrecho de 3 puntos de Scioli en primera vuelta generó una campaña desordenada, sin dirección y plagada de un voluntarismo militante que si bien no alcanzó para ganar, es incontestable que contribuyó y mucho para que la diferencia final sea muy estrecha y no paliza. Escribí en su momento que la campaña del miedo parecía inservible y que no se ganan elecciones apelando al miedo, entre otras cosas porque se veía que el pueblo no creía en lo que desde el FPV se decía que le podía pasar. También hablé del voto en contra propia y creo que algo de eso ha sido ratificado, el problema es que si en la campaña electoral no se llega a hacer creíble un mensaje, de nada sirve que luego se confirme en la vida real lo anticipado. Si se comprobase que mucha gente votó en contra de sus intereses para manifestar su descontento con el kirchnerismo, será irremediablemente tarde.

Hubo también factores externos: 12 años de gobierno no son poca cosa y eso se nota cuando se verifica que arribamos a esta elección habiéndonos escindido de la idea de futuro y presentándonos como más de lo mismo. A veces las sociedades no quieren más de lo mismo, ansían otras cosas. Buscan futuro como sea y todo indica que el FPV no fue esta vez la herramienta más adecuada para conquistarlo. Nos quedamos inmersos en recordar muchas de las conquistas pero olvidamos que, una vez que éstas se naturalizan, a nadie le importa mucho quién las llevó adelante. Es el drama del político de ver cómo, llegado un punto ya nadie te rinde homenaje por lo que hiciste: Al fin y al cabo estás para eso. Te lo agradecen pero le dan el triunfo al opositor.

La sociedad argentina ha resuelto darse una representación política distinta y eso es sagrado para quienes creemos a fondo en la democracia. La gran mayoría de quienes han consagrado presidente a Macri le dará el crédito que se merece cada presidente ungido por el voto popular y se lo quitará cuando lo estime necesario. A nosotros nos queda el honor de haber dejado un país mucho mejor que como lo encontramos y de seguir trabajando para ver cómo corregimos los errores propios y cómo planificamos las acciones para saltar en un futuro las barreras que en estos años no pudimos/supimos enfrentar. Me refiero a la corporación judicial: ahí habrá que ver cuánto hay de externo y cuánto de errores propios. Desde el vamos digo que es imposible gobernar con la justicia en contra. Habrá que ver cómo se lo hace en el futuro.

Lo importante hoy es mirar para adelante, estamos obligados a ello. Tenemos muchísimas cosas para revisar pero también para celebrar. De nuevo, dejamos el país muchísimo mejor que como lo encontró Néstor el 25 de mayo de 2003. Ahora, no obstante, empezará un tiempo sin dudas arduo donde todo lo antipopular que haga el nuevo gobierno será justificado por la herencia recibida. Dirán que se ven obligados a tomar estas medidas por el estado calamitoso en que lo dejó kirchnerismo. Es algo inevitable y debemos estar preparados para soportarlo. Por lo demás, no hay dudas de que la mejor forma de salir adelante en este momento es seguir convencidos de que en los ejes de fondo, nuestras certezas siguen siendo correctas: sigue siendo correcta la estrategia de jugar en torno a las BRICS, porque el mundo que viene pasa por ahí. Por supuesto que Cambiemos piensa exactamente lo contrario y obrará en ese sentido, volviendo a colocar al país como satélite de Estados Unidos y todo lo que ello significa. Dirán que Argentina “vuelve al mundo”, al Fondo, a los Buitres, etc. Si en tiempos de gloria kirchnerista se decía “a la izquierda del kirchnerismo, la pared”, ahora será “A la derecha de Macri, la pared”. Pero a no confundirse: es poco probable que salgan a decretar medidas drásticas desde el primer día. Desde mañana hasta el 10 de diciembre irán trabajando la idea de gradualidad que empezó a desplegar Macri en la semana pasada. No son suicidas: Los mercados aprendieron la lección y ahora vendrán predispuestos a prestar mucha mayor atención a los efectos colaterales de su gestión en el poder.

El principal problema en estos 20 días lo tendrá el gobierno de Cristina pues no van a dejarla ir en paz y con buena imagen: necesitan que se vaya hecha pedazos, cosa que se le dificulte volver. Habrá que estar muy atentos a cómo opera el poder económico en las próximas horas. Arnaldo Bocco fue muy claro al respecto hoy en El Vermucito y vale la pena que lo escuche.

Seguiremos volcando aquí las reflexiones que nos genera este resultado electoral, y así como este blog es un archivo de los últimos 8 años de frenesí kirchnerista, de hoy en adelante será un espacio de oposición sensata y respetuosa, fundamentalmente de la voluntad popular.

Por primera vez en la historia nacional una fuerza de derecha enraizada en la prosapia de la más rancia oligarquía llega al poder a través del voto popular y contará con un nivel de apoyos internos y externos pocas veces visto. Mientras tanto, la reconstrucción del movimiento nacional y popular será inevitablemente ardua y ahí estaremos porque ese es nuestro lugar y porque fundamentalmente seguimos agradecidos de haber podido ser parte de estos años históricos.

Actualización de madrugada

Finalmente, el resultado terminó siendo muy ajustado, algo que por un lado deja al AFP mejor parado, colocando a Macri ante el desafío de gobernar un país partido en dos y sin mayoría parlamentaria. Seguramente estos datos deberán ser tenidos muy en cuenta porque expresan un bonus más que acotado acotado para Cambiemos. Se gana y se pierde por un voto pero una cosa es el crédito que otorga una diferencia de 10 puntos y muy otra si la luz se reduce a menos de 3 puntos.

Otro dato insoslayable es que alrededor de las 21:30 Daniel Scioli reconoció la derrota ¿Estamos en condiciones de imaginar cuál hubiera sido la reacción de Cambiemos si hubiera triunfado el FPV por esa diferencia tan ajustada? El peronismo ha vuelto a dar una gran lección de razón de ser democrática: Cuando es derrotado, aunque sea por pocos puntos, reconoce la derrota y no deslegitima el proceso electoral. Esto debe ser anotado y revalorizado, con más razón cuando desde la oposición se desplegaron infinidad de maniobras para judicializar las elecciones si los resultados no los favorecían.

Publicado originalmente en el Blog Tirando al medio

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  1. Después de que ganaron con el 54% se les subió la mostaza a la cabeza. A partir de ahí todo cuesta abajo…Ademas de eso si querían ganar realmente no hubieran dejado que Randazzo y CFK se fueran a la casa. Para mi fueron a menos a propósito. Ahora a fumarse a MM 4 u 8 años… ojo que no lo digo en joda; mira como hizo en CABA. Saludos y espero que buena parte de los blogueros no desaparezca. No todo es plata en la vida.

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