Primeras impresiones del enroque en Economía

La intempestiva renuncia de Isela Costantini fue la primera señal de que el gobierno utilizaría el fin de año, esa época en donde los que pueden vacacionar están ultimando detalles de la partida, para ajustar su equipo y sincerar su mirada de la administración y la economía. Es evidente que Prat Gay fue un ministro de paso, se lo supo desde un primer momento. Su gestión fue olvidable y sólo será recordada por un par de exabruptos que con el tiempo, también se perderán de la memoria del pueblo. Su único aporte para el gobierno quizá haya sido negociar con los Buitres la cancelación de la deuda que se mantenía con ellos, y por supuesto que lo hizo a un costo excesivo para el país, también fue útil para contraer deuda externa. Como vemos, todo un cuadro del establishment.

Prat Gay nunca fue un hombre del núcleo duro del macrismo. Lo más probable es que se lo haya puesto en Economía para gestionar dos aspectos centrales en este primer año de gobierno: el acuerdo con los Fondos Buitre y la toma de deuda. Es que, en rigor, Prat Gay es un cuadro de los grandes bancos y, una vez concretados esos acuerdos, podríamos afirmar que su rol quedó cumplido.

Ahora surgen dudas sobre si en verdad se profundizará el ajuste, precisamente cuando ingresamos en un año electoral donde el gobierno se juega nada menos que su futuro político. Quizá este cambio remita más a acercar al Ministerio de Economía al gobierno que a cambios profundos en la gestión. Los manuales recomiendan que si hay algo que no se debe hacer en épocas de elecciones es profundizar políticas antipopulares, pero hay quienes dicen que en rigor, al macrismo le interesa bajar la inflación a la mitad y pararse sobre ese logro -si lo consiguen- responsabilizando al gobierno anterior de la otra mitad.

También habrá que saber desde el vamos que Dujovne se llevará desde el vamos casi todas las marcas consigo y que muy pocos repararán en que quizá en silencio, el hombre en cuestión sea Luis Caputo, primo hermano de Nicolás Caputo, reconocido como uno de los hombres de mayor confianza del presidente.

Lo que no hay que perder de vista aquí, empero, es que el núcleo del problema radica en el diseño de política económica del macrismo más que en tal o cual funcionario. Con o sin Prat Gay en Economía, nuestro problema es cómo pararnos ante la mirada macrista y, fundamentalmente, cómo generar las bases de una propuesta económica alternativa.

Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Email this to someone

Artículos Relacionados

Leave a Reply