Nada más viejo y más nuevo que la Unidad

Ya que termina el plazo para exteriorizar capitales, procederé ya mismo a exteriorizar el mío. Para evitar confusiones, mi capital no está compuesto de divisas o propiedades sino de sueños, certezas y utopías. Sé que al llegar a los 56 pirulos con un nivel tan abstracto de posesiones me podrá significar ser tildado como falto de madurez, pero a esta altura del partido ¿Para qué ocultarlo? Si soy así…

Entre los sueños, sigo teniendo en primer lugar una sociedad donde todos tengan por lo menos para lo imprescindible. Entre las certezas, la comprobación que si se gobierna para los de abajo, se pueden hacer realidad muchos de esos sueños. Tengo para ello el ejemplo de los 12 años de Néstor y Cristina: no olvido la AUH, la legislación a favor de las trabajadoras domésticas, y tantas otras medidas. Pero hay una certeza que me interesa sobremanera: Quienes participamos activamente del kirchnerismo tenemos que estar abiertos a revisar todo lo que hicimos, entre otras cosas porque sigo convencido de que si bien hubo errores, los aciertos no fueron pocos. Creo que no hay que hacer defensas cerradas, creo que hay que tener la suficiente soltura para analizar la realidad sin anteojeras. Me parece que la sociedad, con su voto del año pasado, más que nada envió un mensaje que es independiente del mucho a poco amor por Macri. Los pueblos sólo votan lo posible para castigar a un gobierno, y lo que estaba a mano, lo sabemos fue el macrismo.

Sigo convencido, entonces, de que la recomposición del campo popular volverá a salir del peronismo, esa fuerza que tanto puteamos, pero también que tanto amamos. Uno de los desafíos -o el desafío principal- será trabajar en la mayor unidad posible, sabiendo que en muchos casos se lograrán acuerdos sólo en algunos puntos, y que luego habrá que seguir trabajando. Es central entender que si en las elecciones de medio término del año que viene no le asestamos un duro golpe electoral a Cambiemos, es muy probable que lo tengamos que padecer hasta 2023. La política no se dirime entre gustos o apreciaciones de tipo personal, la política es negociación y acuerdos, aún sospechando  que muchos no serán cumplidos. La política es entender que el enemigo no está en el campo popular ni en sus representaciones. Si logramos comprender estas cuestiones, en apariencia elementales, habremos aportado a una construcción política poderosa.

¿Seremos capaces?

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  1. El macrismo no era la única opcion para castigar al Kirchnerismo, fue la que eligió la mayoría de la sociedad entre varias otras; y alguna vez nos tenemos que responsabilizar por nuestras elecciones politicas y sus consecuencias, y es que realmente nos interesa ser alguna vez un país serio.
    Abrazo.

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