Milagro Sala y el país en modo Ceo

No voy a llover sobre mojado describiendo la prisión a todas luces irregular que está padeciendo Milagro Sala, sólo agregaré una presunción estremecedora y es que el dúo Morales/Macri, por sobre todas las alternativas, la prefiere suicidada. El suceso de las últimas horas delata que su situación emocional no es de las mejores. Es que ¿Cómo mantener cierto equilibrio cuando organismos internacionales se expiden inequívocamente a favor de su liberación pero esos pedidos son desconocidos de manera mendaz por el gobierno de Morales con la complicidad manifiesta de Macri?

No se puede menos que coincidir con ciertos análisis políticos para los cuales al gobernador Gerardo Morales, la detención de Sala le reporta a diario suculentos dividendos en materia de apoyo por parte de grandes sectores de la sociedad jujeña. Lo terrible es que esa mirada de comité esté imperando por encima del respeto al Estado de Derecho en la provincia de Jujuy y por añadidura al resto del país. Porque aclaremos desde ya que la detención de Milagro Sala no es un manotazo en soledad del gobernador. Somos lo suficientemente grandes par darnos cuenta de cómo se traman estos manejos perversos.

Milagro Sala corre un muy serio riesgo de vida, producto del desquicio que produce la injusticia manifiesta. Pero Milagro es sólo la punta del Iceberg de una amenaza atroz que se cierne sobre Argentina y es travestir al atropello del estado de Derecho como el imperio de la ley sobre la impunidad del populismo. El caso Sala es nada más que la primera fase del experimento. El país funcionando en “Modo Ceo” es algo novedoso que pone patas para arriba todo un corpus de nociones hasta ahora imperantes. El nivel de respeto a la ley y el orden dependen del resultado de los Focus groups, así de dramático. Todo pasa por una gestión turbia, claramente apuntada contra los intereses populares, que es comunicada de manera cómplice por los grandes medios y auditada hora tras hora en gabinetes donde se mide el impacto de las medidas. Cuando el resultado de los focus es favorable, se avanza y cuando da mal, se retrocede, como ha pasado en los últimos días con Macri que pegó el volantazo a tiempo (para avanzar por otra vía, nunca para retroceder) Estamos ante una nueva forma de control social, de características altamente sofisticadas y la sensación es que no habría desde el campo popular una respuesta acorde y actualizada.

El calvario Milagro Sala es algo mucho más grave que una violación a la ley y a los tratados internacionales, es un tester decididamente diabólico. Por eso hay que seguir dejándolo todo en pos de su liberación, pero al mismo tiempo comprender esta nueva lógica de control social que el macrismo ha puesto den marcha y que va mucho pero mucho más allá de esta brutalidad que Morales está perpetrando en Jujuy.

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  1. Conectando este artículo con otros anteriores,te diría que menos ahora que nunca es necesaria alguna “autocrítica” del espacio nacional-popular, porque sería como si en medio de un asalto y violación de tu domicilio te pusieras a cavilar sobre qué fue lo que hiciste mal para merecer eso. Y mientras te van diezmando, violando, secuestrando a tus seres queridos y sodomizando a tu esposa,vos seguís empeñado en dilucidar “dónde estuvo el error”. Por eso me parece que se impone la acción, más aun cuando se cuenta a favor con una líder de los quilates de Cristina,una figura de esas que surgen muy pocas veces en la historia mundial, cuyo mayor peligro que correría (ella, y por ende el pueblo) sería que la dejaran sola, cuando arrecian precisamente las fuerzas de la depredación como antes jamás en la historia nacional.

  2. Fernando: ¿Sabés qué pasa? Que una cosa no implica necesariamente la otra, por un lado. Por otro ¿De dónde te agarrás para suponer que el tema es dejarla sola a Cristina?
    Las fuerzas de la depredación estuvieron siempre ahí, sólo que ahora ganaron más espacio y legitimación ¿A causa de qué? Pensarlo y analizarlo es la función indelegable del político. El problema es que hay muchos que se niegan a pensar…

  3. totalmente de acuerdo con vos no debemos parar de pedir por Milaros, ya que es una injusticia todo lo que le esta pasando , que la castigan por lo que hizo bien y todo es una gran estafa juridica y una venganza como si estuvieramos en la epoca de Torquemada la estan llevando al suicidio lo peor que podemos hacer es abandonar esta lucha , saludos Roberto O. Iglesias

  4. Cuando personajes como Pichetto, Bossio, Urtubey y demás, se abren paulatinamente, armando engendros como el “bloque justicialista”,en evidente permeabilidad a “los nuevos vientos que corren” y al coro mediático estigmatizador del kirchnerismo,para no quedar pegados a casos de corrupción (verdaderos o inventados),invocando la “gobernabilidad” que nunca llega porque la ineptitud de este gobierno es tal que ni siquiera puede garantizar un mínimo de política imprescindible como para manejar el día a día; cuando esos personajes,digo,son señalados por tus escritos como tachados de traidores por un “kirchnerismo bobo”,es ahí que veo ese peligro de que Cristina quede sola,víctima de traidores conscientes (como estos, que lo son sin duda alguna,por más que te suene a “bobería”) y eventuales involuntarios o bienintencionados que terminan haciéndoles el juego a ellos, con esa pretendida autocrítica tan inoportuna como esa “dádiva de gobernabilidad”, en palabras del inefable Jorge Asís. Por supuesto que el pensar no se opone al accionar, pero no nos pasemos de rosca con el ser tan contemplativos, que quedaremos en el mismo triste papel de la conducción cegetista,pero, eso sí,sin ninguno de sus beneficios.

    1. Pon este comentario en otros post, por respeto a los lectores te lo solicito. Ya que estamos ¿Qué pensás de lo que escribí sobre lo que se viene, a partir de la problemática de Milagro Sala?

  5. Mi comentario tiene una validez “genérica” para este post último y los anteriores,ya que me estuve absteniendo de hacerlos últimamente,un poco anonadado por ciertas ideas que exponías acerca de nominar como traidores a quienes efectivamente lo son,como si ésto fuese un síntoma de fundamentalismo o “bobería” (así lo caracterizaste) de parte de algún sector militante efervorizado del kirchnerismo. El tema de la traición es muy viejo en política, y no necesariamente significa denostación lisa y llana a los traidores; es más,recuerdo muy claramente al viejo Antonio Cafiero,cuando en su intento de justificar su defensa (medio patética) de Menem depués de haber liderado la “renovación” peronista precisamente contra Menem, y haber perdido,lo
    tachaban de traidor. Recuerdo a Cafiero mencionar en su defensa al libro Elogio de la Traición,de Denis Jeanbar e Yves Roucaute, donde se diseccionaba la traición como una herramienta válida y cuasi imprescindible del accionar político.Por lo tanto,puestos a hacer autocrítica,deberíamos por comenzar a nombrar las cosas por su nombre,y denominar sin tapujos ni complejos o timidez traidores a los que lo son,sin que esto signifique una denostación de los destinatarios del calificativo,sino una simple y llana constatación, para empezar la acción sin autoengaños ni ingenuidades que a esta altura del partido pueden ser más dañinas que el propio accionar del enemigo.Respecto de lo que escribiste de Milagro Sala, por supuesto que acuerdo en tu mirada, y es más: considero el caso como una condensación en ella de todo el pérfido y dañino efecto deletéreo de este gobierno dictatorial,carente de legitimidad de gestión, cuya misión última es la destrucción de todas y cada una de las conquistas de la política en materia de elevación del humano como sujeto de derechos.

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