Mandarinas

En estos días, donde la conmemoración de los cuarenta años del golpe nos moviliza de manera especial, escuché entre sueños a Víctor Heredia cantando “Mandarinas” y me dije que quizá sea la canción más hermosa de todas las que se han compuesto para evocar a los detenidos desaparecidos, entre otras cosas porque pinta a una generación que creció “delinquiendo” en mandarinos, durazneros o parrales vecinos por las siesta.

Quién esté libre de culpa que levante la mano…

En el film Tiburón, la bestia asesina es vista sólo unos pocos segundos a lo largo del film, pero está presente en todo momento, en el clima, en la música, en el aire que sobrevuela la sala. Salvando las enormes distancias entre una cosa y otra, algo así logra Heredia en esta pequeña maravilla, donde nombra a su hermana sólo una vez y así como al pasar, pero eso basta para todos la veamos a Cristina al escuchar la canción. Consigue que la imaginemos, quizá con un vestidito de florcitas, quizá con un mameluco. La imaginamos, que es una forma de tenerla con nosotros.

Como a cada uno de los que siguen vivos en eso que no podrán robarnos jamás: la memoria

MANDARINAS

Recuerdo cuando niño robaba mandarinas
redondeces de oro, que una dulce vecina
cuidaba de mis garras, mis garras asesinas
como quien cuida el tiempo, que no arruine la vida

Yo esquivaba en la siesta la leve ligustrina
sobornando a su perro con sobres de cocina
y entraba al terrenito de Doña Catalina
que dormía su sueño tras pesadas cortinas

Alzaba mi tesoro y escalaba la encina
después, con un silbido le avisaba a Cristina
y comíamos juntos y ella a veces reía
con risa transparente y fulgor de aguamarina
silbo de vez en cuando para ver que sucede
aunque hace tantos años que talaron encima
y aunque no me lo crean a veces siento risas
y un perfume en el aire
como de mandarinas

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  1. Tenía 10 años cuando me regalaron el cassette que contenía el tema en cuestión.
    Me sabía los temas de memoria y los cantaba.
    Mis padres sonreían con orgullo escuchándome cantar y ya comprender el significado de “Mandarinas”.
    Me duele ver donde estamos a 40 años de la dictadura cívico-militar-clerical (como escuché hoy a Taty Almeida).
    Cuanto nos falta aún en nuestro bendito país.

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