La complejidad de Pablo Escobar

Hay muchas formas de pararse para analizar la figura de Pablo Escobar o, para ser más precisos, la que nos muestra la serie “El patrón del mal”. En lo personal, me subyuga este tipo que desprecia el sistema político oligárquico de Colombia y muestra gran sensibilidad social al tiempo que no duda en recurrir a las peores acciones en pos de su objetivo.

Este diálogo entre su madre y un policía es una demostración de todo lo que se mueve en torno a su figura.

Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Email this to someone

Artículos Relacionados

  1. Cómo habla eso de vos!
    A mi ante la maldad y sadismo del tipo, su desprecio por las vidas de los daños colaterales hacen irrelevante el resto de sus posiciones, solo contribuciones al color del personaje.

    1. Amen…

      como justificar la “genialidad” de un lumpen como Maradona por sus graciosas frases…

      Me parece o la madre está usando la lógica “lanatiana”….pensalo, GF….

      Besis

    2. Repito tus palabras “Debe ser la falacia del hombre de paja llevada a la máxima expresión”. En que parte de lo expresado por Gerardo te basas para decir: “Cómo habla eso de vos!”

      1. Me llama la atención de la misma manera que si hubiera puesto el acento en que usara un Rolex de oro, o le gustase el impresionismo tardío. Ante la magnitud de la monstruosidad del personaje, estas impresiones son detalles de color. No cualquiera le encuentra este punto en ¿común? con el pensamiento que uno puede tener.
        Recomiendo la lectura de las declaraciones de su ejecutor en jefe, que salió hace poco de la carcel. http://www.clarin.com/mundo/Popeye-pablo-escobar_0_999500383.html

        1. Con ese criterio ante la magnitud de la monstruosidad de Sarmiento (¿Lograremos exterminar los indios?. Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa calaña no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso. Su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”.) deberíamos ignorar todo lo demás, sobre él.

  2. La perseverancia ante los objetivos y la concreción de los mismos, es una veta que destaco de Pablo Escobar.

  3. La complejidad de Pablo Escobar o la complejidad de la sociedad colombiana. Si Eliecer Gaitán no hubiese sido asesinado, si los liberales y conservadores no se hubieran repartido el poder durante décadas, si el estado colombiano hubiese llegado a cada rincón del territorio. Un país en el que el presidente es elegido con el 30% de participación ciudadana (¡pero Venezuela es una dictadura!), un país que inicia negociaciones de paz, pero las fuerzas paramilitares y estatales asesinan sistemáticamente a combatientes de la guerrilla. En este párrafo del posteo de Bruno Sgarzini de “Artepolítica” puede entenderse bastante bien la complejidad de este reparto de poder a través de dos sectores hegemónicos y oligárquicos de la sociedad colombiana: “La primera, que está más relacionada al comercio externo y el sector financiero, pregona el modelo extractivista de sacar todo lo que se pueda a costa de poco, enfrascado claramente en la Alianza del Pacífico, quiere tranquilidad, construir infraestructura decente hacia las grandes ciudades y los puertos, principalmente al Pacífico (donde hay zonas en conflicto), y extender el modelo hacia las áreas en guerra, que son ricas en recursos naturales. En fin, en lenguaje económico neoliberal/liberal, hacer a Colombia más competitiva con altos costos sociales, que ya se están viendo con la conflictividad social.

    A la otra, con menos matices, le interesa la guerra, vive de ella, crece con ella, alimenta a la industria militar y tiene importantes nexos con parte de las Fuerzas Armadas y la inteligencia, además de regodearse con el narcotráfico como si el Plan Colombia fuera un mimo, una caricia patriótica, que incluso le sirvió para justificar un acuerdo con Obama para instalar siete bases estadounidenses, papel que jurídicamente fue desestimado pero en la práctica funciona como se nota con las asesorías de la CIA, los contratistas y distintas cooperaciones militares. Esta fracción solo ve una solución, la guerra, e hizo mucho pero no le alcanzó para terminar con las FARC en el periodo de Uribe, donde a la paz la alternaba la guerra, como describe a las presidencias colombianas, el analista Alejo Vargas.”

    Como se puede apreciar, no tienen muchas alternativas los colombianos. Como decíamos, con un estado que llegara a cada rincón del territorio, sin obturar los canales de participación política, con una matriz de producción definida, con participación popular, con una notoria disminución de la pobreza, Pablo Escobar no hubiera existido. Así que su complejidad hace al interés del personaje pero no deja de ser una construcción histórica. La corrupción de la clase dirigente no justifica su crueldad ni la respuesta de la madre, pero permiten contextualizarlo.
    No olvidemos que la toma del Palacio de Justicia por el M19, financiada por Escobar, se llevó la vida de 100 colombianos, muertos en su enorme mayoría por las tropas que fueron a rescatarlos, registrándose casos de ejecución después de la toma, y un asesinato de extrema crueldad: una mujer dio a luz, le quitaron su bebé y la mataron luego. Todo este desquicio, insistimos, fue obra del estado colombiano.
    Lo que me llama la atención de nuestra clase mierda, siempre tan bien representada por el energúmeno marianote (¿vieron qué mierdita es sin la medición entre camiones y toneladas de trigo y sin el FOB?) es cómo fuga de la complejidad del análisis político para refugiarse de inmediato en la modorra de la moral (moral en la que el tipo, como ha demostrado palmariamente, se caga a la hora de justificar contrabando sojero y otras cositas). Ya lo habíamos anticipado, en tanto la cuestión económica se siga calmando, sus intervenciones van a ir desnudando su tradicional fascismo.
    Acá el tipo levanta el dedo para decir “¡cómo habla eso de vos!”. y después da una muestra de complejidad, la complejidad de su sintaxis “A mi ante la maldad y sadismo del tipo, su desprecio por las vidas de los daños colaterales hacen irrelevante el resto de sus posiciones, solo contribuciones al color del personaje.” ¿Lo qué?
    Esa misma repelente ignorancia para analizar el complejo panorama político de Colombia, hecho eje en este post en un hombre, es la que tipos como éstos demuestran para analizar el complejo panorama político nacional.
    Por eso insisto, en que a estos tipos, indignados, amargados, agoreros, mediocres, no hay que darles cabida, no hay que permitir que marquen una agenda en sus pobrísimos términos o impidan un rico intercambio entre foristas. Eso sí, no hay que perdonarles nada de su mala leche ni de su analfabetismo político. Porque cuando se lo empieza a cachetear y humillar, como yo lo he podido comprobar desde hace años, a través de distintos blogs, el tipo se raja como lo que es, una ratita.

    1. Ni tu vulgaridad me hace rajar, carlitos!
      Hay que tener medio podrida la cabeza, a vos no te voy a hablar con cortesmente como a Gerardo, para encontrarle el lado bueno a un monstruo como Escobar. La modorra moral, vicio clasemediero, no te da para diferenciar un dato de color, probablemente del guionista, de un intento de justificación del personaje. No me digas que eso te va a hacer llorar cuando lo acribillen en el techo de su casa.
      Por supuesto eso te va a hacer justificar y alentar los secuestros de las FARC, si recibían financiación de tipos tan bonachones como Escobar o similares, tan jodidos no deben ser, los cautivos durante años en la selva algo habrán hecho. Si ellos masacraban campesinos, hay que ver que las AUC también lo hacían, no podían quedarse atrás.
      Pero Colombia tal vez sea un caso donde la tendencia no es tan negativa como en otros países de la zona. Las FARC han tenido golpes terribles (muy divertido cuando les birlaron los secuestrados, y más efectivos cuando los reventaron a bombazos varios líderes), y estan negociando desde una posición más débil. La cantidad y extensión de las zonas controladas por las FARC ha disminuido, y la producción agropecuaria colombiana esta floreciendo en varios de esos lugares. Colombia esta creciendo y el pacto del pacífico esta funcionando.

  4. Muy buena mirada, Carlos. Destaco la precisión de este párrafo:

    “La corrupción de la clase dirigente no justifica su crueldad ni la respuesta de la madre, pero permiten contextualizarlo.”

  5. “Un burgués primitivo”, lo hubiese clasificado Hobsbawm. No muy distinto de los “barones ladrones”: Rockefeller, Vanderbilt, Pullman, allá por 1850. El personaje, el ser humano, puede derrapar hacia más o menos crueldad. Su función es la del burgués schumpeteriano, optimizando los procedimientos para maximizar el beneficio.
    Hace una pila de años (fin de 2007), dije algo de esto:
    http://udi414.blogspot.com.ar/2008/01/la-guerra-interminable.html

  6. “…los movimientos guerrilleros tampoco obtuvieron significativos avances por fuera de las zonas que están desde hace décadas bajo su control. Todas las inicativas de profundización e intensificación de la lucha armada fueron – mejor o peor – neutralizadas por la acción combinada del aparato represivo estatal, los paramilitares financiados por los terratenientes, armados por los EEUU y entrenados por israelíes y el accionar de un nuevo actor, que en la década del ’80 se ha constituído en la clase social más dinámica de la economía colombiana: los comerciantes de sustancias derivadas de la hoja de coca, cuyo mercado es global, sus ingresos en moneda fuerte superan a todas las otras exportaciones

    tradicionales y su poder político, en algunas regiones y ciudades colombianas es equiparable al de la vieja oligarquía.

    Es con ésta con quién ha estrechado, en los últimos tiempos, lazos económicos, políticos y matrimoniales, constituyendo – de hecho – una alianza de clases mutuamente provechosa: la oligarquía aporta la tierra de la que se obtiene la materia prima, y los hombres de negocios recién arribados al poder su red de laboratorios, logística y conocimiento de los mercados. Si reemplazamos sustancias derivadas de la coca por lana y algodón el proceso es similar al que permitió la revolución industrial y consolidó a Inglaterra como el más eficiente Imperio Global de la historia.

    Las particulares condiciones en que se desarrollan los negocios de esta nueva burguesía ha llevado al establecimiento de relaciones dictadas por la conveniencia entre estos mercaderes y los movimientos guerrilleros. Si bien, y desde el punto de vista dogmatico, los traficantes de sustancias para alterar los estados de conciencia son acérrimos defensores de la propiedad privada han entendido que lograr el control de las enormes áreas que dominan los movimientos guerrilleros sería una tarea tan exagerada como ímproba: un pacto hasta mejorar la correlación de fuerzas se hacía imperioso. En efecto:

    ¿Por qué habrían de triunfar ellos dónde el estado colombiano, con los recursos del “Plan Colombia” detrás, había ya fracasado?

    De este modo, y con una visión de largo alcance que ya querrían para sí otras burguesías latinoamericanas, los nuevos mercaderes establecieron pactos, sino de buena vecindad, por lo menos de no agresión con los movimientos guerrilleros, allanándose a pagar incluso algún tipo de canon para la utilización de vías de comunicación bajo control operacional de estos movimientos. La guerrilla, con la austeridad discursiva que le es característica, llama a esto, simplemente, “impuesto revolucionario”,

    cobrado algunas veces en metálico, y otras en especie. Esta particular forma de cobro obligó, en algunos momentos, a que los movimientos guerrilleros incursionen en la comercialización, por cuenta propia, de las sustancias anteriormente descriptas, con la consabida obligación de generar una burocracia especializada en estos menesteres.

    En forma paralela debieron los movimientos guerrilleros tomar bajo su responsabilidad la “administración civil” de los territorios y población bajo su control, hecho cuya importancia sería difícil disminuir, por cuanto implicó la creación de un aparato político administrativo, de justicia,

    salud, educación, etc. Es decir, las tareas que se entiende universalmente son responsabilidad del estado, con la potestad de percibir impuestos para solventar estas actividades, por mínimas que sean. Naturalmente esto redundó en una merma en el “esfuerzo de guerra”, provocando la aparente paradoja en que se ven los movimientos guerrilleros: su mismo éxito en lograr el control de algunas áreas de la geografía colombiana es parte de la causa que les impide profundizar su accionar.”

  7. Me encanta como Mariano T. se asquea por las acciones de Escobar pero jamas ha comentado sobre los “danios colaterales” del capitalismo (morbilidad y mortalidad infantil, bajas civiles en la lucha por petroleo, diamantes u oro, danios ambientales).

    Escobar me parece un tipo delesnable, pero no mas que los seniores de traje y corbata que ejercitan su codicia y sadismo dando ordenes por telefono y que todos por accion u omision apoyamos o toleramos.

    En el caso de Mariano T. apoya a gente que usa trabajo esclavo e infantil para ganar mas. Gente a la que los penares de sus trabajadores, la salud de sus hijos y su educacion les importa menos que el dinero que sus practicas primitivas generan.

    Mariano T….porque no te haces ver querido

    1. Debe ser la falacia del hombre de paja llevada a la máxima expresión.
      Debe haber otros Mariano T..De los que mencionaste, soy el que no trato de comparar a Escobar con otros como para minimizar su monstruosidad. Los otros tocayos, si existen, no los conozco.

  8. Es imposible justificar a Escobar, es un delincuente y nada mas. De lo contrario tenemos que dejar actuar a los narcos que estan copando Rosario y a la mendocina esa que agarraron, si tienen ” conciencia social·” , no importa que envenen al resto de la sociedad. No hay malos mejores y malos peores.Y esto no implica no reconocer los otros problemas, pero darle piedra libre a cualquiera, no es la solución.

  9. Haciendo un ejercicio mental invirtiendo ideologías y situaciones, me pregunto si por ejemplo Marx no habrá tenido su crítio moral bien caballo con anteojeras, cada vez que en su análisis del capitalismo, no se ahorraba de vez en cuando algunos “elogios”.

  10. Es verdad, no lo justifica, pero lo subyuga su forma de oponerse al poder oligarquico. Para mi, como dicen en un comentario anterior, no hay diferencia con otros explotadores mencionados que no reparan en cualquier medio para lograr su objetivo, salvo que el si envenenaba a la gente, de todas las clases sociales.

    1. También me subyugó la figura de Carlos Menem, aunque lo haya combatido. Pero bueno, si te hace feliz creer que al decir que me subyuga estoy justificando a Escobar, pues ¡adelante! ¿Quién soy yo para meterme en tu subjetividad?

  11. Vuelvo a pedir perdón por mi expresión de “justifica”, no fue acertada. Pero para mi el tipo era un criminal, tuviera la conciencia social que tuviera.

  12. Gracias,quiero creer que su comentario fue un exabrupto momentaneo.y no su linea de pensamiento.

  13. Con ese criterio ante la magnitud de la monstruosidad de Sarmiento (¿Lograremos exterminar los indios?. Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa calaña no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso. Su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado”.) deberíamos ignorar todo lo demás, sobre él.

    1. El defecto de la sinceridad de Sarmiento, que ponía en blanco sobre negro lo que en todo el mundo occidental se pensaba de los grupos nómadas hostiles.
      De hecho lo que se usó acá, 15 año después, no fue el exterminio sinó la asimilación a la fuerza.

  14. Ana, ¿entonces como englobamos a Hitler o Stalin?¿ y los narcos que trafican paco, si hacen, p. ej. un jardin maternal, son mas disculpables?

  15. Maiano T. es difícil entenderse, cuando interpretamos como se nos da la gana. Que Sarmiento estuviera de acuerdo y colaborara en la masacre de una población que era hostil justificadamente, o nosotros no seriamos hostiles con quien nos usurpa nuestro lugar por la fuerza?, que matara a los gauchos, que considerara a los judíos seres despreciables, porque “era lo que todo el mundo occidental pensaba” (te aclaro que San Martín, los consideraba compatriotas) eso para vos justifica la monstruosidad de Sarmiento. Nunca justificaría a un Escobar, ni a un Sarmiento, pero si miras el contexto deberías hacerlo en todos los casos.

    1. El contexto es casi todo, sobre todo cuando nos diferencian siglos. En la segunda mitad del siglo 19 se produjo la expansión imperialista territorial. Cuando terminó, no quedaba ningún territorio dominado por salvajes, salvo algunas aisladas en Oceanía y la zona Amazónica. Eso tuvo a la ideología positivista detrás. La idea era que se les hacía un bien en dominarlos y “civilizarlos” a la fuerza, y que se podía considerar “territorio vacío” el habitado por tribus nómades, sobre todo si eran hostiles. Rusia conquistó la Siberia, EEUU su interior, y así ocurrió en todo el mundo. La Patagonia, y mucho menos la región pampeana sur, no podían permanecer ajenas a ese proceso, ya sea que lo hicieran los argentinos, los chilenos, los franceses o los ingleses.
      Acá encima veníamos de una guerra de fronteras intermitente desde el siglo 17. Y eso genera odio indefectiblemente.
      No es que Sarmiento estuviera bien. Decir eso era políticamente incorrecto aún en esa época, el “relato” era civilizarlos, cristianizarlos, y asimilarlos a la naciente Nación. Pero todos sabemos las distancias entre relatos y realidades.

Leave a Reply