Felipe desmiente, Bonelli ratifica

Felipe González desmintió haberle dicho a Macri lo que Bonelli dice que le dijo pero Bonelli ratifica que se lo dijo ¿A quién le creés? Yo, a Bonelli, sin la más mínima duda, y me explico: González está obligado a emitir la desmentida, es de libro hacerlo y además queda a salvo de comerse un par de juicios. Pero el fondo de la cuestión es entender que no estamos ante un desaguisado periodístico aislado sino ante una estrategia de largo plazo fríamente ideada que se la va poniendo desplegando en una seguidilla de pasos tácticos. El poder hegemónico necesita a Cristina como la gran contendora porque está convencido que en esa confrontación sale favorecido. Independientemente de esto ¿Alguien puede dudar que haya sectores del mundo empresario que la quieran ver en la cárcel? Por eso le creo a Bonelli, o mejor dicho, por eso me parece que lo que hizo este periodista y el grupo para el que trabaja fue instalar por encima de todo otro eje político la contradicción Macri-Cristina, que como ya lo he escrito significa poner a Macri como estandarte del futuro ante Cristina como representante del pasado, donde no hay que ser muy profundo para deducir que quien represente al futuro a la larga tendrá las de ganar. Es que las sociedades van naturalizando las novedades y los avances beneficiosos pero llega un punto en que exigen más y más. La vida misma de cada uno de nosotros es así, al fin y al cabo. Y esto se ejemplifica en la cotidianeidad, por ejemplo ya nadie discute si la SUBE sirve para realizar tareas de espionaje, el debate ahora es cuántas otras funciones se le pueden adocenar a ese sistema que a todas luces es muy bueno, pero a nadie en su sano juicio se le ocurriría salir a hacer campaña con la SUBE.

El sistema de medios hegemónico no tuvo empacho en transformar verdaderas idioteces en “temas de día”, por lo general huevadas que se extinguían muchas veces en horas, pero que le servían para mantener intacta la tarea de demonización del gobierno de Cristina y así constituir poco a poco un núcleo duro. Eso ya está, ahora viene lo más denso y es cómo interpelar a ese tercer sector que no está con ninguno de los dos núcleos duros, tanto el de Cambiemos como el de la oposición peronista. La operación que Bonelli instala apunta a instalar la confrontación con Cristina porque de otro modo Macri se vería obligado a confrontar con el presente y la realidad de ese presente nos habla de una gestión calamitosa donde, por ejemplo, la meta de fabricación de automóviles anunciada con bombos y platillos, de resultar exitosa sería inferior a lo que la industria produjo en 2012 ¿Se entiende hasta dónde llega el nivel de berreteada de macrismo? No hay un sólo sector de la vida nacional que haya mejorado, excepto el campo y la venta de 4X4, lo cual ni siquiera se traduce en mejoría para los pueblos y ciudades de campaña, basta recorrerlos para comprobarlo. Para horadar a Roberto Baradel, los medios poderosos en una semana le han dado a la dirigente Romina del Pla un espacio fabuloso, la han sobrerepresentado ¿Qué podría pasar? Que si esta compañera militante del Partido Obrero llegara a lograr la conducción de SUTEBA, la situación de la escuela pública se tornaría mucho más conflictiva que lo que está hoy. Pero a las usinas que planifican el accionar de Cambiemos eso los tiene sin cuidado pues lo importante es demonizar al kirchnerista Baradel. Lo otro se verá después.

De lo que se trata es de no entrar en las trampas que tiende el adversario y para eso es más importante que nunca reavivar ese instrumento fabuloso que es la política porque sólo a través de ella podremos tener posibilidades de interpelar a ese tercer sector que no sólo es de indecisos sino que contiene a mucha gente (quizá numéricamente más importante que lo que se pueda creer) que tiene posición política aunque no partidaria, que evalúa, analiza, que es muy desconfiada y cuya inserción en el mundo laboral le permite tomar decisiones en el momento justo y sin apuro. Y me parece que a ese sector no se le llega con acciones de Fan Club sino con mucha racionalidad y bocho fresco. En mi opinión, la decisión de Cristina de retirarse del gobierno sin un sólo fuero la dotó de una entereza moral que es difícil de dimensionar. Cristina yendo a Tribunales toda vez que es citada fortalece su figura de una manera tal que si algún juez se animara a detenerla el país se podría patas para arriba en horas, con una pueblada que sólo tendría parangón con la detención de Perón en 1945. Por eso es muy poco probable que lo intenten, porque les conviene una Cristina presentándose a elecciones y sacando un 30/35 % que es lo que todas las consultoras están arrojando. Cristina tiene mucho más poder quedándose con el 54 % y la plaza de mayo repleta del 9 de diciembre de 2015, sin duda alguna. Pero claro, por debajo suyo hay otros intereses, más terrenales a los que no pienso objetar desde ningún punto de vista, excepto el político ¿Y por qué? Porque creo que si no se extreman los esfuerzos para unir ese rompecabezas que es el movimiento nacional y popular no se gana, así de sencillo. Por supuesto que tengo muy claro que el movimiento nacional y popular es diverso, complejo, que contiene sectores que en muchos casos tienen diferencias profundas entre sí, pero la política nuestra -que no es mejor ni peor que otras sino la que hacemos acá, en Argentina- tiene una dosis movimientista que todavía sigue mostrando vigencia, entonces lo inteligente es comprender esa particularidad nuestra y proceder en consecuencia. ¿Significa esto que habremos dejado de reconocerle a Cristina todo lo que hizo? En absoluto, Cristina nunca estuvo en discusión. El debate es otro y supone pensar y actuar en función de entender que hemos llegado a una etapa nueva, donde tomando como base lo actuado y revisando para ver en qué acertamos y en qué nos equivocamos, extraigamos una síntesis superadora que nos deposite en las luchas políticas que se avecinan, que tendrán particularidades distintas a las que vivimos hasta ahora.

Poner a Cristina en medio del debate es una forma torpe de bajarle el precio. Lo que nos debemos todos quienes aspiramos a volver al poder es pensar cómo enfrentamos exitosamente al macrismo en los distritos y en cada espacio de representación por pequeño que sea. Nuestra realidad en términos de representación institucional es que no gobernamos ningún distrito importante y que para posicionarnos en función del 2019 estamos obligados a tener los mejores resultados en CABA, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, además, por supuesto de la provincia de Buenos Aires. Pero no sólo eso sino empezar por unificar al peronismo, ese mismo que por unanimidad ratificó en la presidencia del bloque de senadores al rionegrino Pichetto

Se debe comprender que el bloque de poder fabuloso montado en torno a Macri está jugando un enmarañado Ajedrez y que por momentos pareciera que nos hemos creído que estamos jugando a las Damas, juego noble si los hay pero de una complejidad significativamente menor.

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  1. Gerardo, hay algo que no entiendo en tu razonamiento. Arrancás diciendo que “le crees a Bonelli” pero un rato después decís que lo de Bonelli es “una operación”. Si es una operación, entonces es algo falso construido a partir de una “creencia preexistente” (no comprobada) en la sociedad. Es decir, la información (eso es lo que se supone trafica Bonelli como periodista) no se respalda en este caso en hechos objetivamente reales sino en algo en lo que otros “creen” más allá de su comprobación real. Eso no es periodismo. Entonces ¿le crees a Bonelli como periodista (ya que es desde ese lugar desde donde está defendiendo sus dichos, incluso contra la desmentida de Felipe González) o le crees como operador (ya sea del estáblishment o del gobierno que le vendió el pescado podrido). En este último caso, me parece, el que está cayendo en “la trampa del adversario” sos vos.
    Personalmente creo que es -de acá a la Luna- una operación (de otro modo debería darle entidad como periodista a alguien que, en mi opinión, no lo es), aunque no me queda claro para quién opera en este caso (pero es lo de menos). De un modo u otro, el objetivo es el mismo: instalar la idea de que Cristina DEBE estar presa (para minimizar los riesgos de perder una elección que comprometa “el futuro”).
    Me parece, en ese caso, que deberíamos preguntarnos si nosotros -dando entidad a esa “nota periodística”- no estamos siendo funcionales a esa estrategia. No creo que propiciar la creencia en los dichos de Bonelli contribuya demasiado a desarticular las operaciones del estáblishment, pero bueno, por ahí vos entendés mejor que nosotros este “enmarañado Ajedrez” y se me está escapando una genialidad que no veo…

    1. Le creo a Bonelli cuando sugiere que muchos empresarios quieren que Cristina vaya presa, y también que estamos ante una operación fabulosa. Es sencillo, está escrito. releá la nota

  2. En teoria todo lo que decis tiene sentido, ahora…yo con 44 años no termino de entender el concepto de “hacer politica” sin hablar de candidatos. Y si tenemos que hablar de ellos la que mas mide es Cristina. Y si queremos volver debera ser de la mano de la que mas votos tiene. Entonces…esta es mi pregunta. Que significa unidad haciendo politica sin tener un candidato que nos permita ganar? Estas que vienen son legislativas de medio termino o la mar en coche. Ella en una banca crece exponencialmente sus chances para el 2019 si el escenario economico/social sigue asi ( no creo que cambie para mejor). Entonces…a donde vamos con quien vamos por donde vamos? Yo me canso de decirlo. La banco fuerte, pero no tendría la mas minima duda en seguir a quien mas mida y militarle lo que haga falta para volver. Peeeero eso no existe, nadie lo tiene…ninguno de los que gritan unidad como si ella no lo hubiera dicho ya…tienen quien mida mas. Entonces vuelvo a preguntar…¿que hacemos? Yo como peronista quiero unidad detras de quien mas votos tenga. Y es ella. Ojo por ahi estoy viendo TODO mal. No se. Pero no me convence ninguna teoria hoy por hoy en este siglo de politicas sin candidatos. Cierro con esto. Me parece que el peronismo esta mirando tanto la interna que no esta oliendo lo que pasa en la calle, al tachero, al kioskero, esos que ahora dicen: “Al final con ella estabamos mejor, este forro nos cago”, ojo con miles y miles eh…para mi, hay que hacer politica y unificar y coso, pero con ella adelante. No atras.

  3. En mi humilde opinión, es verdad que estamos jugando a otro juego, ellos no están jugando a las damas, ni al “ajedrez”, estan BOXEANDO de lo lindo. Y tiran bombazos bajo el cinturón, en la nuca, tiran zancadillas, tiran codazos, tienen los guantes cargados y el referi dice “siga siga”. Mientras los relatores describen lo maravilloso y limpio del match y los jueces tienen las tarjetas listas para el veredicto.

    Yo veo un presidente denunciado por corrupción en todo el mundo, denunciado por la ONU por tener presos políticos, cuestionado internacionalmente por su desastrosa gestión económica, frente a un nuevo escándalo internacional poniendo en boca de interlocutores bilaterales expresiones que nunca dijeron, en una palabra: Mentiras. Ya es la segunda vez que lo hace. Veo un cross de izquierda que debemos aplicar, sino ellos te aplican otro, y otro, mientras vos pensas “cual es la próxima jugada”.

    El kirchnerismo fue y es tibio, por eso perdió con un candidato tibio. El macrismo fue polarizador y salvaje desde el 2007 y lo sigue siendo, porque juega a boxear mas que nunca hoy demostrado con una Vidal y un Macri sacados, dispuestos a todo, redoblando la brutalidad de sus golpes a cada paso. Y seguiran ganando políticamente contra un contrincante que no levanta los brazos ni devuelve golpes. (CGT macrista y “Dadores de gobernabilidad”)

  4. Darle a la operación de Bonelli-Clarín entidad periodística es ser complaciente con envilecimiento que impone la post-verdad. Así no se está jugando ningún ajedrez; se está contribuyendo a la antipolítica, y no se puede combartir la antipolítica con antipolítica neófita,sino con alta política,como la que destila por sus poros Cristina,quien debe ser el único referente a seguir.

  5. Leo su nota y confirmo algo que vengo diciendo desde diciembre /15. Todos los espacios que, aunque sea 1 milímetro, se encuadren a la izquierda de Macri deben ir juntos. Luego vemos en el andar como se acomodan los melones. Cristina me confirmó lo acertado de mi pensamiento cuando en Atlanta propuso la formación de un amplio frente ciudadano. La unidad urge, las candidaturas surgirán de la unidad. Cristina tiene una estatura política descomunal y es una estadista de primer nivel, por lo tanto, NO DEBE COMPETIR CON RIVALES QUE NO TIENEN SU JERARQUIA. Una elección legislativa debe ser afrontada por dirigentes de segunda o tercera linea, no por un líder de la envergadura de Cristina. A ella debe estar reservada la conduccion política del citado frente, porque mal que le pese a muchos, es Cristina el mejor cuadro que ha dado el peronismo luego del propio Perón, de Evita y de Nestor.

  6. “Felipe desmiente” – Estaría bueno que no desmintiera una “noticia” así, el problema no es Felipe. apenas la constancia de una intromisión, además de grosera, muy estúpida en la política interna de otro país, encima importante para los intereses españoles. ¿Importa si lo dijo o no lo dijo?, NO, la política internacional se maneja con discresión, que será mas o menos hipócrita según convenga al propio país o grupo de interés; el asunto acá es – otra vez – la escasa o nula “discresión” del virrey “argentino”, su escasa o nula percepción de que en boca cerrada no entran moscas y que si sos figurita de 2do. o 3er. nivel entre los que cocinan el bacalao no se dice nada sin permiso,…. y es muy lindo ahora como desde lugares que uno no esperaría, que aparezcan menciones a la hipocresía de Felipe, los GAL, el terrorismo de estado (español) y otras maravillas (¿para qué hablar de ésto?, para encubrir al virrey?, vale la pena encubrirlo?, lo va a agradecer?)…. Felipe era y es un tipo con poder y del poder, cosa que no se consigue siendo virtuoso precisamente, sino básicamente siendo hipócrita, intrigante. solapado, inescrupuloso y etc., sin olvidar nunca que lo que diga o deje de decir será siempre relativo y de manejo reservado…. quedando para el interlocutor la capacidad de entender, callar y/o contar lo verdadero, lo falso, lo maumeno….. el problema acá no es Felipe, es el papanatas que por intermedio de un escriba de 4ta. como bonelli pretende usar a un personaje “prestigioso” para sus chanchullos y berretines de poco vuelo….
    “bonelli ratifica” – ¿Y qué puede decir? – “Disculpen, soy un boludo mentiroso que escribo cualquier cosa” – No puede, sencillamente lo rajarían, es un empleado que no puede perder ese lugarcito…¿quién lo contrataría fuera de dónde está?. Nadie, remís o maxi kiosco, que “periodista” ni en pedo, no?.
    O sea, mejor dejar de lado lo accesorio y vayamos a lo importante…. la craneoteca amarilla quiere presa a Cristina (hay que reconocerles que en ésa tienen razón, es por lejos la única que puede desarmarles el castillo de naipes de la maravillosa revolución de la porquería), sólo que una cosa es amañar licitaciones para inventar empresas aéreas sin aviones y otra muy, muy distinta como hacer operaciones y operetas intenacionales con figurones de cartel…. a los tonterazos, no, que vos podés quedar como el boludo amarillo que sos pero un figurón que lleva décadas en el negocio, no se va a rifar así nomás, el “prestigio” o la guita, que es lo mismo.

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