Felicidad Cero

Se sigue hablando de la grieta, algo que, entre otras cosas, sigue siendo cada día más negocio, curiosamente para aquellos que desde el calorcito del poder acusan a los otros no sólo de haberla generado sino de profundizarla. Son los que convocan a cerrarla instando a los del otro lado a bajar las armas; son los que exigen que los derrotados se entreguen de una vez y para siempre. Saben que la grieta es fundacional acá y en cualquier parte del mundo, con la diferencia que a mayor desigualdad económica y social, mayor será la visibilidad de esa realidad de exclusión porque desde que el macrismo ganó lo único que crece es la pobreza. “Felicidad Cero” debería llamarse este tiempo que nos toca vivir. Felicidad cero del pequeño comerciante que abre el boliche sabiendo que nada pasará, del despedido que ni busca empleo porque no lo hay y cautela 10 de los que de alguna manera zafan y no encuentran otra opción que no sea hacer la plancha porque, mal que mal, todavía tienen la suerte de llegar a fin de mes.

El movimiento popular tiene una deuda muy grande y consiste en no haber logrado comunicar de manera eficaz que la grieta de verdad es la que cruza de manera horizontal a nuestra sociedad y está instalada de la mitad para arriba, con un 40 que engloba a los que se la llevan toda y los que viven bien de un lado y del otro al 60 que padece las consecuencias. Por ahí pasa la fractura grande que arrastramos desde 1810 y todavía no la hemos logrado eliminar. Pero lo más preocupante es cuánto se dificulta visualizarla, entre otras cosas porque la comunicación masiva le hace creer a mucha gente que el problema central está en la existencia de fracturas menores que no alteran la vigencia de la grieta fundacional, definitoria. Invertir el orden de las cosas es un gran ardid de la derecha criolla. En muchos casos llegan a inventar grietas ficticias pero fáciles de comunicar porque lo importante es que las mayorías no adviertan cuál es la verdadera causa de sus males y por ende no vislumbren el modo de enfrentarla.

Pero lejos de achicarse, la grieta se profundiza a diario porque en la cabeza de quienes están destinados históricamente a enfrentarla se disparan nociones que confunden y dificultan la compresión del problema estructural, entonces a muchos les hacen creer que el problema son las pensiones de Guanaco Muerto cuando en rigor lo grave es que se trató de un intento de recortar justo ahí, en la base misma de la pirámide social, entonces el gobierno que dio 5 pasos luego retrocedió pero sólo cuatro porque dejó instalado el tema del clientelismo, lo cual lo habilita a volver, pasadas las elecciones, sobre este asunto. No es sólo el gobierno de Cambiemos el que apunta a recortar pequeños beneficios sociales, es el capitalismo prevendario el que se las va a llevar puestas porque esa es su razón de ser, pero con gran habilidad corren la grieta de lugar y entonces por un instante el culpable de que las cosas vayan tan mal es un intendente o un puntero de cuarta categoría de un pueblo hasta la semana pasada desconocido para el 95 % de los argentinos. Nunca se habla de cómo se engrosan las ganancias de las grandes empresas mediante excepciones impositivas o con modificaciones en pequeños decimales que favorecen siempre a los grupos concentrados. El problema nacional son las pensiones 4 lucas que cobra un discapacitado en algún pueblito de la patria. ¿Cómo hacer para que ese vecino del común, expuesto a la metralla informativa constante, entienda estas aparentes nimiedades? Y si las entiende -que es lo más probable- ¿Cómo hacer para que entienda que no tiene por que ser así para siempre?

En esta fresca mañana escucho en las radios que una de las notas destacadas que dejó el fin de semana fue la entrega de los Martín Fierro y me rasco la cabeza, pero definitivamente me la quiero cortar cuando escucho debates sobre si estuvo bien o mal que en ese show Brancatelli haya llevado y mostrado una cristinita… Dan ganas de balearse en un rincón y borrar lo que venía escribiendo.

¿A quién podría importarle un texto más De Por y Para una minoría de convencidos que nos encontramos en estos suburbios digitales que son los blogs y las páginas con textos de política?

Si la grieta existe por culpa de Diego Brancatelli juntemos todo y marchémonos a una isla a vivir de la pesca cotidiana… O reincidamos en la convicción de que sin pelea no hay victoria.

De los cómo hablamos la próxima

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  1. Coincido con el post.
    Tomo el desafío de su pregunta para dar mi opinión.

    ” ¿Cómo hacer para que ese vecino del común, expuesto a la metralla informativa constante, entienda estas aparentes nimiedades?”

    Mi opinión es que hay que acabar con la torreta del otro.
    Mientras esté ametrallando desde esa posición y con ese poder de fuego, podemos sobrevir un periodo y festejar, podremos sobrevivir 3 y festejar mucho más pero tarde o temprano nos dan en la frente.

    Podemos torturarnos con que podríamos haber esquivado una bala más, mejorar la dureza de nuestro casco, criticar alguna flaqueza de un compañero que no nos cubrió como es debido. Pero el problema es mantener a un francotirador con una kalashnikoff en un campanario y creer que si hacemos todo bien lograremos llevar una fiesta alegre en la plaza de abajo.

    Solo podremos llevar una fiesta alegre si nos atenemos a la que le guste al francotirador sino será inevitablemente una fiesta sangrienta.

    Cambiemos busca la solución por el camino de hacer que nos guste la que nos exige el francotirador. Y así lograr el mito de la felicidad sin enfrentarlo.

    Unamuno escribió que si deseas todo y solo lo que te ocurre, habrás logrado tener cuanto deseas. Omnipotencia por resignación la llamó.

    Si me convenzo que deseo es Argentina que el poder desea, habré logrado la Argentina que deseo sin necesitar de enfrentar al poder.

    Pero desear eso es algo que parece que nos cuesta, a una Argentina que vió recientemente como se podía soñar grande y cumplir los sueños.

  2. Gran hallazgo, el título. Siguiente post: “La revolución de la pobreza”.

    Ahora, ¿quién te dijo que con las pensiones el gobierno avanzó cinco pasos y retrocedió cuatro? Avanzó cinco pasos, anunció que retrocedería dos, y cualquiera puede darse cuenta que con suerte retrocederá uno. Total, la semana que viene estaremos discutiendo otra cosa y nadie va a ir a fijarse si reincorporaron 83.000, 170.000, 2.000 o cuatro pensiones. O ninguna. El resto de los expulsados seguirá expulsado.

  3. Los pocos antikirchneristas que me quedan de amigos en Facebook pasaron la última semana militando lo de Guanaco Muerto y ahora no sé qué pueblo de Chaco. Gente con secundario completo.

  4. Es una manera de enfrentar a los pobres. Entienden que los habitantes de Guanaco Muerto, y por ende el resto, cercenan fondos que debieran ser para ellos. La simplificación extrema, y la mentira, del discurso oficialista, e4s funcional a la generación de odio y pérdida del sentido solidario y de identidad.

  5. En esta estamos en todo de acuerdo, Gerardo.

    Creo que lo único útil que podemos hacer nosotros con esto es reflexionar y ser un poco más tolerantes. Lo digo con sinceridad, en esta todos tenemos que hacer una autocrítica.

    Empiezo por mí. Me cuesta mucho practicar la tolerencia con gente que tiene discurso bajado de los medios. Y eso que me gusta ser Maestro Siruela pero esta gente saca mi lado asesino. Reconozco que así no puedo convencer a nadie. Tampoco me gusta que me agradan, me digan “choriplanero” o insinuen que pertenezco a un “club de fans”, (o fanáticos que es lo mismo), y reacciono mal.

    Pero también creo que hay que convivir con los errores propios y ajenos.
    Si el Sr Brancatelli quiere hacer un show porque le parece apropiado, habrá que aguantarlo. Si caemos en tomar la parte por el todo entonces hacemos lo mismo que nuestros enemigos: usar nuestros peores ejemplos en contra nuestra.
    Él no representa a “los K”, ni a nosotros, es solo una persona.
    A vos te gusta Randazzo. A mi me convence más Cristina.
    Seamos un poco más piadosos con nosotros mismos. Cada uno hace lo que puede.

  6. Estoy de acuerdo en general pero quisiera agregar que no debemos olvidar los errores y horrores de la señora que no debate para llegar a esto. Espero que el peronismo con Randazzo pueda sacarse ese estigma de encima.

  7. Ay Patricio, ya desde el nombre que te impusieron tus padres se te nota la aspiración de clase que nunca lograrás. Te auto denuncias desde ese despectivo: “que no debemos olvidar los errores y horrores de la señora”, resentimiento que te obliga a no mencionarla por su nombre y eludir las mayúsculas. El vocablo estigma lo debes haber escuchado en el atrio durante alguna guitarreada de la vicepresidenta. Los auténticos gorilas no necesitan disfrazarse de peronistas para vomitar su odio. ¿La negativa de Cristina a participar de las PASO te indigestó, verdad?

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