El PRO por abajo

Recorro mucho la costanera de Vicente López, que está pegada al Parque de los Niños, del Gobierno de la ciudad y veo casi a diario cómo el PRO despliega una fuerte actividad con sectores sociales humildes. Gente que por un lado es afectada por una política económica expulsiva pero que al mismo tiempo participa activamente de estos espacios que el mismo partido de gobierno les ofrenda.

Al ver las caras, los gestos, al escuchar las conversaciones se puede comprobar la naturalidad con que mucha gente toma estos asuntos, y en primer lugar lo que se nota es que la gente simplemente aprovecha lo poco que se le ofrece. ¿Esto determina de por sí un resultado electoral? Por supuesto que no, pero es innegable que establece un vínculo “por abajo” que muchos desconocen de plano. Y no se trata de punterismo bueno y punterismo malo. Creo que se trata de observar cómo el adversario también hace política y cómo va calcando una forma de actuar tan cara al folklore peronista.

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  1. Quizás esa forma de actuar sea “cara al folklore peronista”, pero en realidad no era sino una forma democratizada de la beneficencia oligárquica. En su momento sirvió como paliativo desde el Estado, a través de la Fundación Evita, pero como medida solamente temporal. Más adelante, tras la primera gran derrota (1955) y todavía más después de la segunda (1976) y la tercera (1989), empezó a ocupar en la práctica política el papel que las clases dominantes querían que ocupase: el de atender a los de abajo para que no incendien todo. Cada uno entró en ese juego con sus propios intereses, por cierto, no es un tema moral. Por ejemplo, la alianza CTEP-CGT y los acuerdos del Evita con el macrismo en el poder son caminos viables de usar ese rol para fines propios.
    Pero lo verdaderamente peronista no era tanto la “justicia social” y la “justicialización” del peronismo, que fue una necesidad impuesta por el régimen tal como lo fueron las obras sociales sindicales, sino la lucha por la soberanía política y la liberación del imperialismo en el plano económico. El PRO no tomó nada del peronismo en este plano, compañero, sino que ordenó prácticas que ya se desarrollaban en los pueblos de la vieja pampa húmeda durante el primer tercio del siglo XX (quizás el mejor ejemplo es el de los Cárcano en Córdoba). Espero haber sido de utilidad con estas líneas.

  2. Hola, yo también recorro la Costa de VILO y los paseantes suelen venir en sus vehículos, ya sean autos, motos, bicis, lo cuál me define el perfil socio-económico del visitante, clase media en vías de pauperización, que acepta la oferta, antes que quedarse en casa en un 3 ambientes sin aire con 40ºC de térmica. Por las dudas, además les entregan éste bonito kit- https://www.pagina12.com.ar/22911-marketing-pro-para-los-bajitos-para disfrutar mejor el verano. Por cierto que deberíamos tenerlo en cuenta para cuando volvamos a gobernar el Municipio, y calquemos las formas Pro, un halllazgo!!

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