Cambiemos, una derecha inteligente

El mismísimo presidente de la Nación deja trascender que revisarán todo lo que sea necesario el ajuste para obtener un resultado electoral favorable: “te aflojo el cinturón, me acompañás y después te empomo” es el crudo mensaje de Cambiemos que, naturalmente, será edulcorado con el paso de las horas porque si algo hace el gobierno es política y cómo. Veamos:

La reglamentación de la Emergencia Social no está desenganchada del gradualismo que se viene con el tema tarifas, congelamiento del boleto para Transporte Público, etc. El problema de Macri es que no le cierra ningún número y eso le impide profundizar su proyecto, ir a fondo. Por eso recalcula y da señales de pragmatismo ya que no encuentra alternativa. Es que lo peor que le dejó el kirchnerismo es una suma de derechos a los que es costoso políticamente cercenar. La palabra “recorte” tiene una significación atroz para cualquier gobierno y mucho más luego de 12 años donde precisamente se ganaron esos derechos. El kirchnerismo también dejó una elevación en la conciencia de sectores importantes del pueblo respecto a que es posible mejorarle la vida a los de abajo.

Contra eso es muy difícil batallar.

Macri corre el riesgo de terminar su mandato haciendo muchas cosas que son contrarias a lo que había planeado pero eso no le preocupa en lo más mínimo porque al poder real, que él expresa mejor que nadie, no le preocupa perder meses o años siempre y cuando conserve el poder. La derecha aprende de sus errores y la experiencia delarruísta no la van a repetir porque estos tipos tienen gran capacidad de recalcule. Son una derecha inteligente, audaz, a la que le sobra tiempo para gestionar, porque tienen garantizado que los sectores poderosos siempre serán sus aliados y porque ya les dieron mucho. El gran problema de esta derecha es cómo se las ingenia para que los sectores más desprotegidos no empiojen el clima social, por eso el gradualismo, por eso aprieta y alivia la tensión, por eso recalcula en lo táctico, pero sin cambiar una coma del proyecto estratégico.

Cambiemos es una derecha que toma los ejes y temas de la historia política argentina y los adecua a su acción política. Sólo así se entiende que haya incrementado la inversión en materia de planes sociales, por ejemplo. Su núcleo duro social puede esperar porque no tiene apuros para llegar a fin de mes y eso le da un espacio de juego de suma importancia. Entender estas cuestiones, pensarlas, buscar mecanismos superadores en términos de discurso y práctica debería ser nuestra preocupación de cabecera.

Cambiemos nos está desafiando a que no seamos perezosos y nos demos cuenta de que si no nos actualizamos quedaremos recluidos en pequeños espacios electorales, convocando a plazas de por y para los que ya están convencidos y con un agravante: De este lado del mostrador también habemos muchos que llegamos a fin de mes…

Macri creyó que la sociedad votó por el regreso a un neoliberalismo más humado, cuando en realidad votó por mejorar todo lo bueno que hizo el kirchnerismo. He aquí un pifie soberbio que si sabemos explotar nos dará posibilidades de disputar cabeza a cabeza las próximas elecciones, que son estratégicas. Es que cada retroceso del macrismo se funda en que los focus y todas sus bastas investigaciones le demuestran que el conjunto de la sociedad no está dispuesto a perder mucho de lo conseguido, pero al mismo tiempo, cada avance que realiza sobre lo conquistado se fundamenta en que capitaliza hábilmente todas aquellas esferas donde el kirchnerismo gestionó mal.

Pero asimismo, todos los estudios de opinión pública coinciden en que, así como hay dos tercios muy sólidamente establecidos (Cambiemos y oposición peronista), hay un tercer grupo de ciudadanos compuesto básicamente por independientes, descreídos y sectores que si bien están a las puteadas con Macri, no muestran la más mínima predisposición a regresar a los tiempos del cristinismo. Aquí es donde se impone sacarse la escafandra y las anteojeras, pararse y mirar para todos lados pero también escuchar más. Es difícil, y más cuando venimos de una década de certezas inexpugnables. Hicimos muchas cosas bien pero también otras muy mal. Sólo siendo muy firmes en el repaso de los aciertos y errores hallaremos respuestas superadoras. Pero lo central es asimilar que el macrismo es un proyecto político que si bien reconoce sus raíces en la derecha oligárquica tiene un formato muy flexible que le permite adaptarse velozmente y modificar sobre la marcha su gestión de gobierno y su política.

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  1. Bien Gerardo, leyendo tu utimo informe me di cuenta perfectamente que vos perteneces a los 2/3 que decis…Asi que, como Peronista/Kirchnerista debo decirte que sos de la peor ralea… pero politicamente habil…lo siento, no concuerdo en absoluto con tus informes, la gesta de una Argentina Unida esta muy lejos de tus sanatas…chau, te borro, no servis para el movimiento peronista…sos del tipo Randazzo y Dominguez, traidores, que supieron llegar a ser conocidos por los ciudadanos por pertenecer al FPV…sos igual a Bossio, Pichetto y otros que lamentablemente hoy estan en las bancas del FPV por los votos recibidos del Proyecto Nacional Y Popular, lamentable leerte, mejor dejarte con tus contertulios ambiguos.

  2. Gerardo,
    Entiendo que quieras que no bajemos la guardia, es decir que no subestimemos al adversario. Comparto eso, nada bueno resulta de subestimar a quien querés vencer.
    Sin embargo debo admitir que me cuesta ver virtud política en Cambiemos más allá de una moderna estrategia de comunicación o una capacidad para entender a las mayorías des politizados.
    Por afuera de eso me cuesta ver otra cosa que torpeza o inexpertise.
    Saludos y volvé al Vermucito que se te extraña
    Felipe Martel

    1. “más allá de una moderna estrategia de comunicación o una capacidad para entender a las mayorías des politizados.”
      En parte se trata de esto, Felipe. ¡Abrazo! (y ni esperes que regrese al Vermucito. Esa es una etapa superada)

  3. “Conociendo sus autores por una parte la ambición e insolencia de la nobleza, y por otra los excesos a que contra ella pudiera arrojarse el pueblo, trataron de encontrar un medio apropiado para contener a unos y a otros independientemente del rey; quien no pudiera por lo mismo tomar partido por el pueblo sin descontentar a los grandes, ni favorecer a estos sin granjearse el aborrecimiento del pueblo. Para este efecto instituyeron una autoridad especial que pudiese sin la intervención del rey enfrenar el orgullo de los nobles, y al mismo tiempo proteger a las clases inferiores del estado; medio ciertamente muy adecuado para dar firmeza al gobierno, manteniendo la tranquilidad pública. De aquí deben tomar lección los príncipes para reservarse la distribución de las gracias y los empleos, dejando a los magistrados el cuidado de decretar las penas y en general la disposición sobre negocios que pueden excitar descontento”

    Extractado de “El Príncipe”. Lo escribió Maquiavelo hace 500 años. Lo que está haciendo Macri no es muy novedoso.

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